martes, 5 de noviembre de 2013

Quien bien te quiere... los cojones

Siempre tuve mucho carácter, siempre. Era muy tímida, me daba miedo todo el mundo, pero cuando me enfadaba... Y me enfadaba. Mucho.
Borde es la palabra que más he escuchado desde bien pequeñita. Borde y rara. Ay, es que Nuria tiene ese carácter. Ufff, borde, borde, más imposible.
Hace un año y pico una compañera de trabajo me preguntó por qué me definía como borde. No lo eres para nada, me dijo. Pues cuentaselo a mi padre, contesté. Claro, me dijo, te lo han dicho tanto que al final asumiste que lo eras.
Ojalá lo fuese. Os lo juro. Ojalá fuese aquella adolescente enfadada con el mundo, borde y contestona. En algún lugar del camino dejé de contestar, de demostrar cualquier sentimiento que no fuese agradable, a tragar hiel y masticar enfados para que fuese más fácil tragarlos. Perdí la capacidad de expresar opiniones en voz alta si diferían lo más mínimo. Me convertí en una sombra. Me dejé el carácter en el bolsillo del pantalón que ya nunca usaba, y no supe recuperarlo.
Cuando dije hasta aquí mi madre se puso de su parte. Claro, yo ahora era eso adorable, callado y sin opinión. Era eso que no se enfadaba y lloraba a solas, eso siempre "feliz". No fuiste persona hasta conocerle, ahora dejarás de serlo. Eso dijo mi madre. Yo, convencida de que si la persona que más me tenía que querer opinaba eso todos creerían lo mismo, lloré. Mucho. Y le dije que no nos vería más, ni a mi ni a las enanas. Ya, hice mal, pero sentía como si me hubiesen arrancado en corazón, sentí que él tenía razón, que nadie me podía querer. Ni mi madre, pensé.
Ya, ya, muy dramático. Pues no sé, a mi me jodió infinitamente que mi madre tomase partido. Todo esto, dijo, pasa porque te ha consentido demasiado. Jajajaja Toma! Eso va a ser. Consentida, que rima con sometida. Y ahora lo pienso y me da la risa triste. Entonces no. Ni eso. Mantenía el tipo y luego lloraba a solas, o con mi hermana, mientras ella se cabreaba y decía burradas para hacerme reir.
Mi madre es muy buena, me ayuda tanto que no sé cómo agradecérselo. Pero le sigue creyendo, allí, al fondo, todo esto es culpa mia, porque soy un desastre, no sé cocinar, y no he hecho nunca lo suficiente. A la más mínima se le escapa la mujer tradicional y machista y yo soy la culpable por no ser una mujer como debe ser, como Dios manda. Y le dan igual las evidencias. Ya puede mentirles en su propia cara, llorando, mientras ellos saben que miente. Ya puede ver los vasos con agua y nuestros nombres dentro, la madera quemada con un lazo rojo, mi foto boca abajo, las cruces con fotos en los cajones. Ya puede saber por otros (mi palabra no es muy fiable) los desastres y las deudas. La culpa es mia, por no ser una señora de bien, por no seguir asintiendo a todo. Calladita estás más guapa Nuri. Y si además sonríes mejor.
Mi padre es distinto. Se opuso. No quería ni oir hablar de nada. Pero empezó a observar, a hablar conmigo. Un día me dijo que esta era yo. Esta eres tú, no eso que no era capaz de conducir, ni de hacer nada sola. Yo no te eduqué para depender de alguien. Eres lista Nuria. ¿Qué coño te pasó? ¿Cómo has dejado que te haga así de pequeña?
Y ya no ha habido ni un resquicio. Quiere darle de hostias. Quiere que acabe ya con todo y me separe.
Mi madre no. Mi madre monopoliza el dolor. Supongo que es difícil esto para ella. Está asustada, se siente frustrada. Yo lo entiendo. Pero... ¿y yo?
¿Qué he hecho yo para merecer esto?, repetía un día una y otra vez. ¿Y yo?
Hace poco nos dijo que si hubiese sabido esto no nos hubiese tenido. Mi hermana y yo nos miramos y nos dio la risa, por lo absurdo, por lo cruel.
Hoy me ha dicho que sufriría menos si yo viviese a mil kilómetros. Juas. Ojalá. Ojalá pudiese coger a las enanas y huir. Pero, ¿dónde?
Me recuerda constantemente que le dije aquello horrible. Pero ella no cree haberme dicho nada malo, nada. Eso cree.
Llevo un par de semanas (quizás más) invadida por la tristeza. No recuerdo nada igual desde la adolescencia. Y yo, que escribo compulsivamente cuando estoy triste, no he podido apenas escribir. Me faltan ganas, y cada vez que me pongo empiezo a llorar y no puedo parar. Pero no puedo permitírmelo. Ya vendo poco sin tener cara de monstruo de ojos hinchados. Y no puedo ser esa madre. No puedo. No pueden vivir acostumbradas a verme llorar.
Y no. No cuento esto por dar pena, o por llamar la atención, o por preocupar a nadie (aunque eso ya lo he hecho, disculpa j., y gracias por aguantar el tirón). Ya ha acudido parte del séptimo de caballería a ayudarme, porque encima todo lo de la demanda se retrasa. Estaba preparada para la parte difícil, para la lucha. No creía.que seguiría en el puto modo espera que me está matando. Gracias a que María está para asistirme y echarle broncas a mi abogada (y hacer el trabajo que ella no hace).
Escribo esto porque hoy he discutido con mi madre, y era esa maldita gota que le faltaba a mi puto vaso.
Y encima sigo sin ordenador, juas.
Pasará. Sonreiré. Reiré. Mírame vida hija de puta. Te estoy esperando. Pega aquí. Te espero.
¿Dónde acaba uno mismo y empieza a ser sólo una sombra (de lo que fue)?

32 comentarios:

  1. No sé que decir, pero quiero decirte algo...
    Que tengas suerte
    un beso

    ResponderEliminar
  2. A mí me tienes abducido...
    De verdad Nuria.
    Tu sinceridad y tu honestidad son un tesoro en los tiempos que corren.
    No voy a opinar sobre tu madre porque es tu madre... y no está bien que diga lo que pienso, y además te podrías enfadar conmigo.
    Sabes una cosa Núria?, lo raro sería que no estuvieras triste. Probablemente estás pasando por uno de los peores momentos de tu vida, tus hijas son pequeñas, el trabajo ya ves como está para todo el mundo en este país de mierda y con una madre así... más lo que dejas entrever de tu ex... cómo no has de estar triste.
    Pero todo eso mejorará.
    No lo digo para animarte, que también, lo digo porque es verdad, la situación laboral algún día mejorará, para todos y para ti también, tus hijas crecerán y no serán tan dependientes de ti, y seguramente en algún momento también conocerás a alguien con el que te irá bien.
    Se trata Nuria de que aguantes el tirón, de que no te hundas ahora... y créeme que te entiendo, es más te admiro, seguramente yo en tus circunstancias me hubiera hundido emocionalmente, como ves soy más débil que tú.
    Me gustaría abrazarte y no soltarte hasta que viera una sonrisa en tu cara.
    No sé porque´te tengo mucho cariño.
    Desde el primer día.

    Para muestra el comentario, ya sabes que soy parco de palabras pero contigo no. Todas las palabras me parecen pocas para intentar animarte y que creas en ti, y que de verdad que todo irá mejor en el futuro. No te miento. Te irá bien. Aguanta y verás como si.

    Todo mi ánimo y mi cariño para ti Nuria.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Ay Nuria! Salvando las distancias, viviendo situaciones diferentes como me veo reflejada, y te lo explico no por contarte mi vida, sino porque creo que cuando leemos en otra persona que ha pasado por lo mismo, de alguna manera nos consuela o nos vemos comprendidas.
    Tímida hasta rozar lo enfermizo, y sin embargo desde siempre en casa con ese sanbenito de rara y borde, exactamente las mismas dos palabras que siempre me han atribuido. Por supuesto como dice tu amiga terminé creyéndomelo y asumiendo mi papel, es lo habitual. Con el tiempo he comprendido que ese borderío no es más que un mecanismo de defensa que se activa en nosotras ante la injusticia, la insensibilidad y la incomprensión con que se nos trata, donde no hay maldad o sacas genio y mala leche o te comen por las patas, y cuando tenemos una de nuestras contestaciones fuera de lugar y crueles, lo reconozco, normalmente es porque ya no aguantamos más y estamos hasta arriba.
    Sé de lo que hablas, y lo he vivido en mi casa, por supuesto cuando el papá de la seta se fue, en mi casa sin ni siquiera preguntarme que había ocurrido, se me echó la culpa de todo - con ese carácter, hija mía...como no aguantas nada y tienes ese pronto - pobre Raúl, tuve que llegar a escuchar mientras yo me moría por dentro, pero como no soltaba una lágrima yo no tenía sentimientos, luego en mi casa me hartaba a llorar.
    Tuve que aguantar hasta quejas diarias de lo desagradable que era verme llegar con aquella cara de amargada - hija mía, así no hay quien viva, a ver si nos alegras un poco la vida a tu padre y a mí - Ese día exploté, me volví loca, perdí el control y de un salto me subí a la mesa de centro y les hice un zapateao mientras chillaba que si querían que les cantara y les bailara para tenerlos contentos, se asustaron, realmente vieron que estaba a punto de perder la razón, pero siguieron sin entender nada.
    Pasado el tiempo, aún hoy mi madre de vez en cuando me dice que cuanto debí sufrir pero que como me lo callé todo...No te jode! Y eso sabiendo que me quieren con locura. En fin, Nuria, que te comprendo y sé lo que es esa incomprensión.
    Por lo demás, como siempre desearte ánimo y fuerza, lo peor una vez todo en marcha es la espera desde luego, esa sensación de stand-by mata, pero todo llega Nuria, lo importante es que la maquinaria se ha puesto en marcha, y más rápido o más lento, no hay vuelta atrás.
    Besos, muchos

    ResponderEliminar
  4. Todo mi apoyo moral Nuri,
    En el 2006 me separé también y aún ahora mis padres aún no lo han superado. Pero ese es su problema. Yo hice mi vida y me volvía a casar y tuve otro hijo y soy muy feliz.
    Por eso te digo, que aceptes lo constructivo y lo que sea negativo para ti y/o para tus hijas, déjalo de lado. No busques una confrontación frontal con tu madre, porque no te hace falta abrir otro frente. Ya tienes suficiente con lo que tienes. Sigue adelante y evita polemizar...Has de saber con quien hablar según que temas y con quien no.
    Un abrazo Nuri...

    ResponderEliminar
  5. ¿Sabes una cosa cielo? me ha encantado tu desahogo. Desde que hace casi ya dos años, entré por primera vez aquí y vi tus nubes y tu amor por las cositas pequeñitas no me digas por qué, supe que nos entenderíamos de maravilla... ahora que ya ha pasado el tiempo sé algo más, somos tan diferentes en la forma, como parecidas en el fondo. No voy de borde por lo mismo que no me salen los tacos, debe ser algo genético o no sé...me es imposible con gente que no conozco o no me importa, al contrario de lo que sucede cuando alguien o algo me importa de verdad, es muy difícil y tardo pero...te aseguro que si me desata el genio, si fuera un dragón saldría fuego por mi boca y lo abrasaría toooooodo absolutamente jaja casi siempre termino llorando, da igual, las lágrimas que llegan al final deben ser por la reacción al calor;)) y seré lo más blanda del mundo tirando a pura porquería pero si tengo que clavarme las uñas me hago sangre si hace falta y aguanto lo que sea ¿por qué te cuento esto que sonará idiota? porque esto es justo lo que siempre he visto en ti y por eso te he agarrado fueeeerte preciosa, hasta donde pueda y ojalá pudiera más. No me des las gracias jamás por nada, es mucho más necesario para mi misma , que para ti y te diré algo más, no suelo hacer las cosas a tontas y locas -aunque lo parezca a veces:)) te lo aseguro, sé muy bien a quien agarro y si alguien lo merece más que nadie que conozca, esa eres tú. Así que agárrate fuerte que si no te sueltas de mi, yo tampoco de ti. Y sí, cielo, ármate de paciencia...toda, muuuucha, muchísima y... de la tonta esa que te ha tocado no te preocupes, ya le tiraré de los pelos cuantas veces haga falta, tranqui ( ayer le di el último .. la voy a dejar calva como no se espabile:))

    De tu madre NURIETA...por favor, no te sientas mal aunque duela lo que le escuches... lo he visto tantísimas veces, incluso a la mía con mi hermano -también está divorciado- que he llegado a la conclusión que se les apaga una luz en el cerebro, no hay más explicación. Son incapaces de procesar diferente a como les han inculcado desde la cuna. Ese álien les sale en contra de su propio instinto de protección maternal...agárrate a tu padre y olvida estas cosas que dice ella, no es ella la que habla, son los siglos de mentalidad cuadriculada que les inoculó, no sé quien al nacer :))

    Muaaaaaaaaaakss inmenso cielo mío y....
    Graaacias por volver a escribir, un gustazo ver como sueltas el genio ¡ por fin !:))

    ResponderEliminar
  6. Se me hace difícil comentar algo, porque apenas te conozco, Nuria, sólo por las veces que he coincido contigo en otros blog comunes, sin embargo, y añadiendo a que he tenido un día difícil, una semana horrorosa, unos últimos cinco años… “diferentes al resto”, y me siento con tus palabras más cercana a ti. Además, viendo lo clara que eres al escribir, lo generosa en cuanto a la sinceridad con la que cuentas esa parte tan personal de tu vida, he decidido responder a esta entrada, sin valoraciones ni juicios, porque sólo uno sabe lo que se cuece en su casa y con su gente. Y no soy nadie para inmiscuirme.
    Yo también he sido una borde a los ojos de los demás toda la vida, rara, complicada, y además una antisocial en toda regla, pocos saben lo que me afecta todo, la de veces que he llorado (siempre sola), y las muchas veces que he tenido ganas de arrojar la toalla y darles una sorpresa al resto que me han juzgado dejándoles con cara de póker con una marcha funesta y por la puerta de atrás.
    Pero ¿sabes, querida Nuria? Siempre he encontrado un motivo para seguir, y eso que yo no tengo niños como tú, eso sí que son motivos para levantarte de la cama con fuerza.
    Eres como eres y será así siempre, aunque intentemos complacer al resto, tu felicidad solo dependerá de ti, y si al resto no le gustas, sean quienes sean, no debe de afectarte más que lo necesario.
    Creo que eres una chica que tiene una dulzura especial, por lo que he leído tuyo aquí y en otros sitios, y que te preocupas de los demás.
    Pasas un mal bache y es de lo más lógico que te sientas mal, que cualquier mal roce te haga estallar, gritar con fuerza, descolocar tus sentidos. En estos casos te diría que te abraces bien fuerte, que te enfrentes a ti misma, que te mimes y quieras, consigue mirarte a los ojos y sacar esa fuerza que todos llevamos dentro, porque todo inconfundiblemente se supera. Aunque el tiempo te parezca eterno, no te angusties, realmente él es nuestro aliado y conseguirá que todo pase, que Nuria se levante mañana y sepa hacia dónde dirigir sus pasos.
    Me siento una intrusa por decirte todo esto, pero créeme si te digo que solo trato de que te sientas mejor. Yo no lo estoy pasando nada bien, y siento que cualquiera que me diera su mano me haría sentirme mucho mejor. Lo espero todos los días.
    Ánimo, guapa. Y perdóname si dije de más al no conocerte lo suficiente.
    Te mando un abrazo bien fuerte.

    ResponderEliminar
  7. Te he leido, Nuria, y sólo puedo decirte que saldrás adelante y claro que volverás a sonreir. La vida da muchas vueltas, a todos. Y las malas rachas cambian como el viento, :)
    Tu madre estará preocupada por tu vida seguro.
    Un largo abrazo.

    ResponderEliminar

  8. La caída en picado, absoluta, es imposible. Tú braceas con fuerza y saldrás adelante. No va a ser de otra manera. De momento preocúpate en hacer desaparecer el suelo bajo tus pies. Así cualquier caída no será dolorosa.
    Y mejor quisiera explicarme...

    · un beso

    · CR · & · LMA ·


    ResponderEliminar
  9. Hoy sólo dejar constancia. Qué sepas que te escucho y que te leo, pero de que no eres rara, de eso estoy seguro, Un beso Nurieta.

    ResponderEliminar
  10. Mmm... Ahora estoy muy cabreada y sabes que cuando lo estoy me callo. Más aún cuando es tu madre y, por encima de todo, es eso: tu madre.
    Así que rebuscaré en el cajón de la comprensión y te diré que es la época, es la cultura, son las ideas que le inculcaron... que muchas veces hace que en este maravilloso país en el que vivimos las mujeres sean más machistas que los propios hombres, así que, disculpémosla e ignoremos todo lo demás, dado que es un error de base que no es culpa suya.

    A partir de ahí... De él ya sabes que no te opino. Que no, que no. Pero que recuerra a "la brujería" ya me lo dice todo.

    Pero tú, mi niña, eres un tesoro no me importa lo que nadie diga. Absolutamente nadie. Nuria, eres un sol y tienes dos niñas preciosas a las que quieres con locura y que merecen todo lo bueno del mundo (como su madre).

    Yo solo soy una cría pero lo que he aprendido a ostias, es que lo único que vale la pena en esta vida, es intentar ser feliz. No siempre lo logramos, no siempre de puede (y menos la nenas oscuras) pero si sabes que algo no te hace feliz, que alguien te hace mal (y evidentemente este tipo te lo hace) hay que eliminarlo de la ecuación. Sé que es duro y que si encima la cosa se te alarga es aún peor, pero nena, puedes con ello. Yo lo sé, yo creo en ti. Y tú también lo sabes.
    Esto pasará, lo soportarás y después... vas a ser feliz.

    Y después de este rollo, te abrazo, como siempre, y prometo no abrir más la boca.

    ResponderEliminar
  11. Hola, Nuriña. Tu madre no tiene que vivir tu vida, sino tú. Estoy hasta los cojones de las madres que viven de su título.

    En su momento a mí también me dijeron algo así de cruel con una gratuidad asombrosa. Se puede aguantar en un momento de ofuscación, pero la persistencia llega a molestar.

    Besosmuchos, perdona. Hay cosas que no son extrapolables.

    ResponderEliminar
  12. Nuri, quien tuvo retuvo y ese carácter que forma parte de tu ser saldrá a flote y serás tu misma y actuarás asumiendo las consecuencias porque será lo que tú quieras.
    Tu madre no eres tú y tu vida, ella vive la suya con venda o sin venda en los ojos; pero tú llevas las riendas de la tuya y tal vez un día pueda explicarte el por qué de su actitud, pero parece que necesita tiempo, la carga de machismo desde la que ve el mundo le atenaza.
    Qué pena que estas cosas no se resuelvan por la vía rápida, la situación de stand by pesa y alarga el dolor. Ojalá se resuelva pronto esta situación porque ya te ha hecho sufrir bastante.
    Mientras tanto ¡ánimo! Por escrito te expresas estupendamente, eso nadie te lo ha robado y basándote en ello lo extenderás a todos los momentos de tu vida y te sorprenderás y alegrarás de ser la que tú quieres ser. Tú vales mucho Nuri.
    Besos un montón.

    ResponderEliminar
  13. Sólo desearte mucha suerte y que pase pronto la tempestad.

    ResponderEliminar
  14. Quien bien te quiere... no tine porque entenderte. Si crees que lo que te ha pasado a ti con tu madre ha sido porque eres mujer, porque eres borde o porque eres Nuria me temo que no te has enterado de lo que pasa a tu alrededor. Son habituales esta clase de conflictos y como tú se siente que los más cercanos no están dando el apoyo debido o incluso sintiendo algo parecido a la traición cuando uno esperaba acogerse en su amor. Lo cierto es que al final, más allá de las críticas -producto de lo que duele el fracaso sentimental de un hijo- van a estar contigo apoyándote cuando realmente lo necesites. Así lo creo porque así lo siento.
    Olvídate de tu sombra, vuelve a tu cuerpo y no te ofrezcas como carnaza apetecible a los tiburones. Tienes que seguir luchando. No hay otra.
    Besos

    ResponderEliminar
  15. Huir...cuantas veces no habré querido huir...esa sensación de querer empezar a correr y correr y no parar en la vida...y empezar sola en otra parte, en otro mundo, sin la familia, sin nadie...pero la realidad es otra...y aquí estamos, luchando, levantandonos cada día con una miserable sonrisa, pero siguiendo adelante...no hay otra...no hay más...Uff! Nuri...lo que me haces pensar en mi...y todo lo que estás pasando...en este momento cualquier cosa es poco para decirte...pero en esta vida...por suerte todo pasa...todo...lo bueno y lo malo. Lo malo y lo bueno. Y todo un día pondrá las cosas en su lugar. Seguro.
    Te lo digo yo...que sé de lo que me hablo, te lo aseguro...
    Pero nada es fácil. Y menos la familia.
    Pero vuelvo a repetirte, aunque ahora parezca imposible, todo pasa y tu volverás a ser la que eras. Seguro amor. Seguro.
    Un beso muyyy grande.

    ResponderEliminar
  16. Es lo que tienen los cuelgues emocionales. En el caso familiar, a santo de nada. Cada uno cumple con su papel, madre, hermano, pareja, etc. y nadie debe nada a nadie.
    En muchísimas ocasiones encuentras más apoyo, más comprensión, en una relación amistosa que en una de familiar....

    ResponderEliminar
  17. Querida Nuria, me rasgaste el alma con este texto y las pocas cosas que uno puede decirte ya te las han dicho por ahí arriba. Quizá sea eso lo único que tengo que decirte, que mires los comentarios de la gente, la sonrisa de tus enanas, la calidad de tus amigos y gente que te apoya y tiende la mano sin apenas conocerte y te preguntes porqué...yo te contesto, porque ahora que estás pasando esta racha horrible te tiene que servir de estímulo toda esta gente, debes ser capaz de decirte a ti misma que si personas tan maravillosas te quieren tanto es porque, joder, algo habrás hecho bien en esta vida. Ya te digo yo que mucho, que eres una persona con un coraje que impresiona, un corazón que abruma y una fortaleza que da envidia, tienes mucho talento y eres muy inteligente y eso a veces asusta o provoca celos por tu valentía y honestidad, hay gente que no está preparada todavía para eso y les asusta y hay personas como tu madre y muchas madres que por culpa de una educación judeo-cristiana de culpa y sometimiento confunden su infinito amor e instinto de protección con algo que parece todo lo contrario. Sí, la vida a veces parece ponernos a prueba y aprieta mucho la hija de puta, pero, ¿sabes qué? no creo que exista nada más bonito que una sonrisa triunfante y las alas desplegadas para volar vencedora y si muchos apostamos todo por ti será por algo.
    Un beso enorme...

    ResponderEliminar
  18. Joder, no te puedes imaginar cómo te entiendo. Y seguramente, al igual que yo, muchísimas mujeres que ni siquiera te leen. Desgraciadamente, nuestras madres han sido criadas en otra época e, incluso siendo bastante jóvenes y modernas para ciertas cosas, como le pasa a la mía, en el fondo siguen con esos límites que estuvieron siempre marcándoles. No la culpes tampoco, sé que las palabras duelen mucho pero piensa que al igual que tú acabaste pensando que eras una borde de tanto que te repetían, ellas acabaron asumiendo como verdad cosas que no lo son. Así que no te preocupes, al fin y al cabo, ella siempre será tu madre y podrá o no estar de acuerdo con las posturas que adoptes en tu vida, pero lo que está claro es que tendrá que aceptarlas. Eres una mujer fuerte y con muchísimo corazón, sigue adelante y no te calles nunca tu opinión. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Lo que has escrito me recuerda a un polémico libro que ha salido en los medios de comunicación estos días "cásate y se sumisa", tu madre seguramente lo ve así. Pero parate a pensar quien es tu madre y cuanto seguro que te quiere y tu a ella, entiende como ha vivido y seguramente verás que es normal que piense así. Simplemente no intentes cambiarla porque no podrás, aprende a asumir que es así y vive con ello. Recuerda, la quieres.
    Sabes, pasé por lo mismo y ahora soy feliz.
    Te ayudará ver a gente de tu alrededor que aprecias y que como yo han pasado esas penurias, pero que hoy viven siendo ellos mismos, con sus ilusiones.
    Por lo demás te jodes y a aguantar el chaparrón que es muy duro y se hace largo, te equivocaste y no hay marcha atrás en el tiempo.

    ResponderEliminar
  20. No hay que esperar a que venga la vida a golpearte, Nuria, hay que salir a su encuentro y darle un buen derechazo, que sepa con quien se la está jugando.

    Cuando me separé todo el mundo me decía ¿Cómo estás? y yo siempre le contestaba lo mismo. Bien, no puedo permitirme el lujo de deprimirme ni quedarme en un rincón a lamentarme, tengo dos hijos de 8 años (que ayer cumplieron 35) y tenemos que tirar para adelante los tres.

    Las madres a veces no sabemos medir las palabras, la misma angustia no hace decir o hacer tonterías.

    Como cuando un niño cruza la carretera y la madre le da una torta y lo abraza al mismo tiempo al ver que no le ha ocurrido nada.

    Ánimo, la vida no se acaba, la vida puede empezar cada día si no te rindes.

    Un beso,

    ResponderEliminar
  21. ¡Lucha !(aunque sé que lo haces/harás),no eres sombra,al revés,has dejado de serla.Sé tú y triunfarás.

    Te deseo mucha suerte y todo lo mejor.

    Un abrazo

    Carmen

    ResponderEliminar
  22. La vida es; como una ola si intentas remontarla es, facil que te arrastre pero si te dejas llevar en el buen sentido de la palabra(nunca dejes de ser tú mísma)siempre, siempre: hay una orilla donde llegar.

    Besos preciosa.

    PS:decirte que yo te quiero tambien y me apetecia decírtelo :))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ohhhhhh, y yo a ti! Es extraño cómo se genera cariño aquí, no? Compartes lo que sientes con gente a la que no conoces (de forma física), les lees, te sientes identificado, y al final acabas queriendo a gente "desconocida".
      Espero que haya una orilla. Eso espero.
      Besos guapa, y gracias!!

      Eliminar
  23. Bueeenooos días bonita!!

    solo decirte a carreras, que sigo sin poder ver la opción de comentar en la entrada de arriba... vamos, que los comentarios de la última entrada no aparecen... no sé si solo me ocurre a mi... otra cosa, luego, por la tarde intento llamar a quien tu sabes a ver si da señales de vida, si no... ya sabes... pero de eso ya hablamos.


    Muuuchos muuchos besos y feliz ( un poquito al menos) semana cieloooo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola!!! Creo que he solucionado lo de los comentarios. Perdona que no me haya podido poner antes a trastear para arreglarlo, pero he tenido unos días con el fin de mes...
      Besos!!!

      Eliminar
  24. Y tú, deja de juzgar y hablar públicamente de tus compañeros de trabajo y de las personas que abordas que ni conoces ni sabes como es su vida, haz tu trabajo, y respeta, si es que eres capaz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Del único compañero de trabajo que he hablado mal fue de un tío que opina que las personas con cáncer se quejan demasiado. Y de la gente que paro sólo me he quejado de la que es maleducada.
      Me parece que siempre respeto. Si no te da esa impresión, pues lo siento. En este post ni hablo de nada de eso. Creo que lo que te pica es otra cosa. Háblalo con quien lo tengas que hablar, querida. No soy esa persona.

      Eliminar
  25. Que paciencia. Tienes suerte de que me subscriba a tus comentarios. En primer lugar hazme caso y modéralos, no merece la pena, todos hemos pasado por esto y cuando moderas los “anónimos” desaparecen como las cucarachas, sólo buscan notoriedad y que les sigas el juego. Son gente disfuncional, ¿quién deja comentarios groseros y estúpidos en un blog que no les gusta? Gente sin vida propia. Deja de contestar, deja de darle importancia, que ya te he leído dos o tres así. Tú no tienes que gastar tus energías ni dar explicaciones a nadie.

    En cuanto al anónimo disfuncional… espero al menos que no sea alguien conocido como la pueblerina de Irene, que triste si fuera así, no puedes ser tan patética, ¿verdad?

    Beso Nurieta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre serás mi caballero de brillante palabra. Ni te imaginas cómo he sonreido esta mañana al leerte.
      La anónima (apostaría a que lo es)? Bueno, tienes razón, y además escondiéndose no sólo en el anonimato, también en un post viejo, para que nadie me defienda. Pues mira, te jodes que me ha defendido quien (juraría) más pica que me defienda.
      Es como aquella época, sí. Yo jodida, habiendo perdido y alguien tocándome las narices en lugar de disfrutar la victoria.
      Ay.
      Bueno, eso, que gracias Mario. Te debo una cerveza por lo menos.
      Besos.

      Eliminar
    2. Rorschach Kovacs, no defiendas lo indefendible, la compasión no es tu estilo.

      Eliminar
  26. No es compasión, es cariño: con Nuria es imposible no sentir eso cuando la lees durante un tiempo. Aquí hay sinceridad, por eso me apena, a pesar de que es consustancial en los blogs, que haya gente que quiera, y ahí no voy a entrar si es de forma premeditada o porque tiene un espíritu excesivamente crítico, que la dañe con sus comentarios. Mida sus palabras un poco porque creo que se está equivocando con sus juicios de valor.
    Un saludo a los dos.

    ResponderEliminar

Comenta lo que quieras, opina.